Cap. 2
•Tom:
Mi vida, mi vida una que muchos desearían. Yo, Tom Kaulitz Trümper, joven de casi 21 años, adinerado, acortejado por millones de tías, talentoso, apuesto, astuto y vicepresidente de la compañía publicitaria mas famosa y prestigiada de toda Alemania, Lindberg, hijo del dueño y fundador de la misma, vosotros pensáis, y este tío de que se puede quejar? Que este tío tiene la vida perfecta, bueno pues para mi, esto me resulta aburrido y monótono, por alguna razón me siento solo, vale, si tengo a todas esas tías e incluso me eh follado a muchas de ellas, pero aun así no encuentro ello que con tanta desesperación la gente busca, ese algo llamado AMOR, pues bien yo no lo tengo conmigo, mis padres, bueno mi padre jamás me lo demostró el solo le importa que su hijo mayor sea el orgullo de los Kaulitz, mi madre siempre se ha visto intimidada por el y cuando el comenzó a portarse tan superficial ella reprimió todo, mi hermano, Bill, se podría decir que es la única persona que me importa aparte de mi, es el que siempre ha estado conmigo, pero aun así, por mas que os haya dicho que no hay ninguna tía que me haga sentir algo mas que atracción y simple deseo, es mentira hay una la cual nunca me ha hablado ó algo por el estilo, jamás nos hemos topado ni mirado, ni un ¨buenos días¨ de cortesía, jamás nos hemos acercado lo suficiente, aun recuerdo la primera vez que le vi, era su primer día de trabajo, mi hermano Bill un día antes me conto que en la oficia de solicitud de empleo había una tía muy buena, que ojala y Jörg (mi padre)le contratara, eso me intrigo y me causo un poco de ansias por verle, pensé ´un poco de sexo no hace nada de daño´ pero cuando le mire al día siguiente, me llene de nervios, aun no logro canalizar eso, ya que bueno soy Tom Kaulitz, pero si así fue, era hermosa, aun tengo presente esa imagen de cuando apenas llego a la empresa, chocaba con cualquier empleado y solo se escuchaba un ¨perdón¨ de sus labios, ella posee una piel blanca como la nieve, labios rosados, cabello largo y negro, ojos verde-azules y un rostro hermoso, su nombre, el nombre de aquella tía con la cual me desespero de mis ansias de hablarle, aquella que desordena mi mente, que me hace confundir emociones, sentimientos y acciones, de aquella que me hace pillar complejo, su nombre, Natalie, Natalie Jones Faust, es menor que yo, tiene según se, 19 años por ahora, y estudia en la universidad de Humboldt, precisamente diseño grafico y vive con su abuela, ella es tan linda, jamás había conocido una persona tan transparente, si que era fácil desnudar su alma con solo mirar sus ojos, sin embargo, su mirada, solo reflejada, dolor, rencor, miedo, odio, tristeza y melancolía, como era posible que alguien como ella sintiera eso? Quien podría lastimarle?, si ella estuviera a mi lado, creo que,,, es decir estoy seguro de que yo le haría feliz, le mostraría que es el amor, bueno juntos lo descubriríamos, y curaría sus heridas pasadas.
Hoy podría ser un gran día, un día que me puede ofrecer un cambio de vida, la razón: mi hermano y un par de amigos y yo formamos una banda e iríamos a ver a un tal David Jost, para ver que tal sonamos y si hay contrato o no.
-Jennifer –Era mi secretaria- cancela la junta de directivos, vale?
-Pero Tom, no puedes, es para los nuevos comerciales.
-Y?, mi padre tendrá que entender.
-Bien, os deseo mucha suerte Tom.
-Gracias Jenny! –Antes que mi secretaria Jennifer era mi amiga, por eso me tuteaba, me aleje de mi oficina, sentí un vibrar en mi pantalón, así que metí mi mano en el bolsillo y saque mi móvil, este era el culpable, mire su pantalla, Tiffany, que mierda esa tía jamás me dejara en paz? Le pique en contestar.
àInicio de llamadaß
-Bueno?
-Hola, amor! Ya me tienes olvidada, te extraño baby!
-Ya te eh dicho que no me llames ¨amor¨, ¨baby¨ ó de cualquier otra manera que no sea por mi nombre TOM, y ya te he dicho que TU y YO no fuimos, ni somos y mucho menos seremos NADA!
-No, no Tommy mi vida, no digas eso tu me amas, soy tu novia nene.
-NO! Escucha con mucha atención NO TE AMO! Coño, solo déjame en paz! No me llames, no me busques, mira, vale, esas noches que me divertí contigo, estuvieron bien, pero se ACABO!
-Sniff,,, Thomas porque me haces esto? Sniff,,, porque me ilusionas y después me dejas?
-Que?! Yo jamás te di falsas esperanzas!
-Pues esto no se termina aquí! Thomas! Me escuchas!
àFin de llamadaß
Colgué a aquella histérica, cuando de repente que fui cediendo al suelo, por el choque que tuve con algo ó alguien.
-Auuu! –escuche un quejido, en definitiva choque con alguien.
-Perdóname, no, no te vi…-pobre, tremendo golpe que le propicie, ó mas aparte le tire estas hojas, al parecer es una presentación, mire un poco a mi victima, piernas largas, bellas y estilizadas.
-Ajamm, no importa. –se levanto un poco y empezó a recoger sus papeles, lo menos que podía hacer era ayudarle.
-Perdóname, enserio no quería causarte algún inconveniente. –se veía muy apresurada, le mire de reojo, me percate de algo muy inesperado e increíble: era Natalie, como era posible! Oh Dios esto es una mala jugarreta!, mi mirada se encontró con la suya, y sonreí lo mas tiernamente que pude, ella se sonrojo y aparto su mirada enseguida.
-N-no te preo-preocupes. –esta nerviosa?, buena señal!
-De verdad preciosa perdón. –sonreí al decir preciosa, a lo que sus mejillas y pómulos se tornaron aun mas rozados de lo que ya se encontraban, era tan dulce mirarle así, tan inocente.
-Si, si no hay problema.-cuando terminamos de juntar aquel desorden, me puse de pie y le tendí mi mano esperando que esta la tomase, ella alzo su rostro para encontrarse con mis ojos, su mirada se inyecto en la mía al igual que yo en la suya, por unos instantes permanecimos así, solo mirándonos, su rostro mi dios, tan pálido, tan inocente, tan bello, con sus labios temblando, pidiendo a gritos siquiera el mas mínimo roce con los míos, su mirada si, aun estaba melancólica, desvió su vista hacia mi mano y la tomo, la alce y la pegue a mi, sentí como su corazón latía tan aceleradamente y como su respiración se precipitaba.
-Me llamo Tom.
-Y-y-o, yo… -en definitiva la pongo nerviosa, no hablaba ni producía ni un solo ruido, pareciera que estaba muda.- Yo soy Natalie –dijo luego de unos momento de silencio.
-Lindo nombre, perfecto para una hermosura como tu. –sonreí lo mas sensualmente que pude a lo que ella se puso roja como un tomate, lo cual que hizo sonreír aun mas, era tan dulce, sonrió y estrecho mi mano, pasaron unos minutos y ella aun estaba sujeta a mi mano…-Emm linda, creo que ya es hora de que sueltes mi mano. –palideció, para de un movimiento rápido y de golpe soltar mi mano, para después tornarse ROJA.
-Di-disculpa.
-No importa, tus manos son suaves.
-Es-este emm yo me tengo que ir. -¡¿Qué?!
-NO! –así o mas desesperado?!, que mas da no la dejare ir ahora- es decir, este, porque?, a donde?, Te acompaño.
-Emm… vale, voy camino a la sala de juntas tengo una presentación, oye que tu no eres de los ejecutivos? –lo sabia! Si sabe quien soy!- Debes estar allí.
-Yo..-un leve y sonoro sonido comenzó a escucharse, mi móvil, claro, metí mi mano en el bolsillo y lo saque, observe su pantalla: Bill, coño mire la hora, MIERDA! Ya me jodí, ni que hacer tengo que irme–discúlpame linda, tengo que irme, fue un placer conocerte y chocar contigo.
-Igualmente Tom. –sonreí y bese su mejilla, al contacto de mis labios con su suave piel, sentí como una descarga se esparcía por todo mi cuerpo, si eso me provoco un beso dulce y simple en la mejilla, que me pasara cuando pruebe el dulce sabor de sus labios.
-Te deseo suerte en tu presentación! –grite mientras salía corriendo fuera del edificio.
Me fui directo al estacionamiento de la compañía, mi auto, mi auto? AUDI? Hermoso audi? Mi vida? OH! YA TE PILLE! Si había algo que amara era mi audi nuevo, quite su alarma y me introduje en el; conduje hasta el edificio de los mejores apartamentos de Berlín, donde Bill y Yo vivíamos, Bill, aquel chico de cabellos largos y oscuros, maquillado y con ropas oscuras y ajustadas ya me estaba esperando fuera del edificio, echando humos por los oídos y fosas nasales, con una mirada que amenazaba con hacerme desaparecer de la fas de la tierra en solo unos segundos, se acerco rápido a mi auto y entro en este.
-Y bien? Que maldita escusa tienes?!
-Vale, vale Bill, relájate, mira no jodas porque ni llegue tan tarde!
-Coño!, Tom esto es importante para mi, podrías tan siquiera fingir que te importa?
-Ya, ya Bill, tu sabes que esto me importa y mucho.
-Entonces demuéstralo!
-Quieres saber porque llegue tarde?! –Asintió- Vale, estuve por unos momentos en el mismísimo cielo.

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